Creo es fundamental. El respeto de la diversidad implica la comprensión y la valoración de los puntos de vista, los comportamientos y las necesidades de las personas de todos los ámbitos. La habilidad de valorar, respetar y aceptar las identidades, los contextos y las diferencias de las demás personas contribuye a una sociedad tolerante. El respeto que tengas hacia los demás también es símbolo de inteligencia. Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de los demás. Comprensión y respeto, es lo importante para convivir con los demás y, sobre todo, no creer que uno es mejor que nadie. Si mantienes una actitud de prepotencia, estás atacando a los demás. Eso no es respeto ni tolerancia.
Cualquier tipo de radicalismo, que hoy se lleva mucho, es enemigo del respeto y la tolerancia. Olvídate de ellos. Este gran filósofo español (Jaime Luciano Balmes), manifestó: “No es tolerante quien no tolera la intolerancia”. Muchas veces nos resulta difícil ser tolerantes y respetuosos con los demás porque nos cuesta dar nuestro brazo a torcer y reconocer que la otra persona pudiera estar en lo cierto, aunque ello supusiera que estamos equivocados. A mí me dijeron una vez que para ser grande primero tienes que aprender a ser pequeño.. La humildad es la base de toda verdadera grandeza. Aceptar, respetar y comprender que hay y existen otras opiniones, otros puntos de vista, es el gran principio de la sabiduría. Marqués de Sade (filósofo y escritor francés), pronunció esta frase: “La tolerancia es la virtud del débil”.
El respeto está directamente relacionado con la valoración de nosotros mismos. Trabaja tu autoestima y ganarás el respeto, tanto de los demás hacia ti como viceversa. No intentes nunca agradar a todo el mundo o perderás el respeto de todos. No vale la pena luchar por alguien si esa persona no valora tu sacrificio y no te respeta. Valórate, aléjate y espera a la persona correcta.
Antes de hablar pregúntate si lo que vas a decir es verdad, si no daña a nadie, si es útil y, en fin, si vale la pena perturbar el silencio con lo que quieres decir.
Y terminaré diciendo, el secreto no es correr detrás de las mariposas… es cuidar el jardín para que ellas vayan hacia ti.
Pere Serret Besa