Quiero sentir voces que no llegan vivo y miro alrededor las almas que hay, pero que ya solo respiran y no dicen nada, no hablan, no dicen, ¡ oiga, esta boca es mía, ¡
o mire usted:¡ me has pisado el pie y me duele !
El sistema ha conseguido sin necesidad de armas aterrorizar a las personas. Las ha paralizado como piedras, aunque estás y nosotros nos movemos por circunstancias del movimiento del planeta y de nuestra galaxia.
Solo tiene dinero y la mayoría va a ver si algo le toca, quizás la última limosna que quede. Solo queda además un sistema judicial que favorece al más fuerte y las personas ya no se mueven por la sensatez y la coherencia.
Por eso, tuve hoy una sensación un poco extraña a no ver gente vibrante personas con un ímpetu determinado y vi que solo había terror en las personas entre miles y miles de ellas. Una sociedad que esquiva sus decisiones importantes y que solo espera tomar un «cruceroen el mar» es que está escondiendo su cabeza. Y la idea de la muerte la arrincona en su mente para no sentir dolor.
Se sigue insistiendo en que la vida es vender y comprar. Buscan anestésicos como comprarse una casa o un barco, otros un avión. Finalmente, ves que eres un esclavo de todo esto que aspiras. Sientes dolor porque es el vacío del alma.
Vivimos hoy en una sociedad espiritualmente a todas luces muerta. Quizás por el momento no nazca un hombre claro y sea todo un llorar sin llorar.
ANTONIO JESÚS FERNÁNDEZ OLMEDO