Por lo visto, los políticos separatistas en huelga de hambre en realidad se estarían alimentando con batidos nutricionales, según se ha publicado. Esto confirmaría que estamos ante un auténtico paripé teatral, una operación de propaganda. Por una parte, pretenderían evitar ir a juicio alegando un supuesto “mal estado de salud” y por otra, el independentismo intentaría tocar la fibra sensible de ingenuos y profundizar en el victimismo de cara a unas futuras elecciones autonómicas. Sea como fuere, a nadie le debe sorprender la engañifa. El llamado ‘procés’ está trufado de engaños: desde la república de 8 segundos hasta el supuesto apoyo de los países europeos a la secesión pasando por la promesa de que las empresas no se irían. Todo era falso. Y ahora una falsedad más: la huelga de hambre ‘fake’.
Antonio Sanz (Lleida)