Antes a la Semana Santa se le llamaba “La Gran Semana”. Ahora se le llama Semana Santa y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua. La Semana Santa consta de dos partes importantes: – El final de la cuaresma, que abarcan los días: Domingo de Ramos, lunes, martes y miércoles Santo. Podamos entender que posiblemente este es el tiempo y momento litúrgico más importante e intenso de la Iglesia en todo el año.
Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua. Durante muchos siglos ha sido tradicional la representación de la Pasión y Resurrección del Señor, comenzando por la procesión de los ramos el domingo y teniendo un punto álgido en la crucifixión del Viernes Santo. Estas dramatizaciones han calado hondamente en el corazón de los católicos durante mucho tiempo, y se han ido complementando con otros actos piadosos como las visitas a los “monumentos”, escuchar el sermón “De las 7 palabras”, Vía Crucis, procesiones, hora santa, entre otros. Es durante esta semana donde da lugar a numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo.
La fecha de celebración de la Semana Santa es variable (entre marzo y abril según el año) ya que depende del calendario lunar por eso cambia de fecha cada año. El pueblo judío celebraba la fiesta de pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. En la fiesta de la Pascua los judíos se reunían a comer cordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Brindaban por la liberación de la esclavitud.
El Jueves Santo, recordamos la última cena de Jesús con sus apóstoles. El Viernes Santo, recordamos la Pasión de Nuestro Señor. Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato, la coronación de espinas y la crucifixión. El Sábado Santo, se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros. Y el Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua, es el día más importante y más alegre para todos nosotros, los católicos, ya que Jesús venció la muerte y nos dio la vida.
La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios. Y como dijo la mística francesa (Madame Guyon). “El creyente que ama la cruz, encuentra que aún las cosas más amargas que vienen a su día son dulces.” La Semana Santa para los cristianos es un tiempo para pensar y reflexionar.