La huelga del 21F en Cataluña se ha saldado con un apoyo muy minoritario, casi ridículo, de la sociedad catalana. Quienes la han organizado no han sabido valorar el cansancio y hartazgo generalizado de la gente sobre el cansino proces. Y si a esto le añadimos, que esta supuesta “huelga” de obrera no tenia absolutamente nada sino que estaba organizada desde los despachos de la Generalitat y de espaldas a los trabajadores, el fracaso estaba garantizado. Ya van varias veces que Torra y la elite nacionalista hacen la misma jugada: intentan montar una huelga política pero queda muy mal que sea organizada desde el poder y usan de «tapado» a un pseudo-sindicato sin casi apoyo obrero, dirigido por un ex miembro de Terra Lliure, Carles Sastre, para hacer creer que la huelga es «de abajo arriba» y ellos simplemente siguen al ‘poble’. La realidad es que son ellos los que manejan todos los hilos. El 21F ha sido una huelga fake de un sindicato fake por una república fake que duró 8 segundos. Menudo paripé.
Antonio Sanz (Lleida)