¿Por qué ir contra España o romperla como país si defender un país no es defender un gobierno o proyecto político, si solo es ir contra la España que no queremos bajo gobiernos con erróneos proyectos de España basados en actitudes intransigentes, rancias y fanáticas? Aunque ciertamente el pasado colonial español no es peor que el francés, británico o el belga, en estos días de banderas ‘esteladas’ y ‘rojigualdas’ y cada 12 de octubre, ¿se han resuelto o solo eclipsado los problemas reales de la ciudadanía? ¿Se ha logrado la real soberanía social, nacional, alimentaria y energética? ¿Hay dignidad en la educación y sanidad públicas, salarios y pensiones de jubilación? hay pleno empleo o escaso paro y los talentos no emigran? ¿Se acabó la especulación Inmobiliaria, los desahucios, la corrupción política, la inseguridad, la inmigración masiva, la desigualdad entre hombre y mujer, el maltrato animal o la destrucción medioambiental? ¿Hay diferencias entre esos bandos si en su mayoría defiende el mismo modelo? Con dinero se saca a gente a la calle, pero no por problemas reales: ni se vio ni se esperó a ‘patriotas españoles’ ni de las ‘esteladas’ cuando la UE imponía rescates bancarios y recortes sociales (que no de número de políticos, excesivo en España), por mejoras sociales y salariales, contra los deshaucios, la evasión fiscal y empresarial y la desindustrialización de nuestro país o guerras imperialistas. La pugna entre ambos bloques conllevan enfrentamientos estériles entre pueblos, y a éstos hay que oponer aquello que representa lo mejor de nuestro país: nuestra literatura, folklore, y un patriotismo social como proyecto diferente para Catalunya y toda España. Quizá los hechos en Catalunya sean la semilla de una España nueva, pero frente a un día de la Hispanidad militarizado y falseado, traspasar a Mayo los desfiles militares al Día de las Fuerzas Armadas y hacer un día de la Hispanidad unitario, alternativo, cultural, romántico, y un Día de la Resistencia de los Pueblos Indígenas, y de los pueblos Catalán, Español y Europeos ante las oligarquías globalistas. A cada semilla, la promesa de una Flor.
Toni Yus Piazuelo