TONI YUS PIAZUELO-
Empezó la Cumbre por el Clima en Madrid en medio de la indiferencia de parte del ‘establishment’ y gente incívica particular por pasotismo e interés, haciendo inútil toda defensa de derechos laborales, sociales, patrióticos y otros sin un planeta saludable para ejercerlos.
Asunto de emergencia, de Estado debiendo ser respondido, aquí sí, globalmente empezando por cambiar el modelo de producción y consumo (ambos van unidos); educación ambiental como materia educativa obligatoria; trabajar desde abajo y el patriotismo (como el Proyecto Arrendajo para colectar bellotas y replantar áreas de la península, la energía comunitaria con proyectos de energías renovables en manos populares, etc), economía circular, energías limpias, limitar plástico y papel, valorar la participación de población reclusa y voluntariado social junto con el sector agrícola en el mantenimiento forestal (cuyo abandono forestal, provocando mayores incendios forestales, afectando al clima), etc. Más allá de ecologismos de salón y caviar de sectores millonarios y famosos no siempre predicando con el ejemplo pidiendo renuncias consumistas a los demás pero no para sí, y que buenas acciones no se conviertan en armas especulativas que sigan alimentando el modelo, poniendo precio a la contaminación, ánimo de presumir de foto, uso de figuras mediáticas entre el anonimato de gente como Boyan Slat (inventor del primer sistema de limpieza de plástico marítima) y el asesinato de activistas medioambientales. ¿Haremos que pase? o, adaptando para la ocasión un poema de la película ‘Carrie’, podremos preguntar: ¿Qué nos vais a dejar, vosotros con vuestros automóviles contaminando el aire, con vuestros pesados pies pisoteando una hierba que ya no crecerá, que nos miráis con avidez en los asientos traseros de los automóviles de la política para hacer negocio, horas después de salir por la puerta trasera de un motel? Porque por esta senda, pronto sólo nos tendremos a nosotros mismos, no siendo suficiente si no nos dejáis espacio, aire y paz suficientes para amarnos los unos a los otros como vosotros con vuestros actos habréis demostrado que nunca habéis podido ni sabido hacer.