CAMBIAR LA HORA DOS VECES AL AÑO ¿MERECE LA PENA?

Escrit per Pere Serret

Posiblemente muchos de vosotros sois de los que os afecta el hecho de que se adelante el reloj una hora, notando que vuestros horarios y rutinas se ven modificadas. Muchos son los colectivos y plataformas que se oponen al cambio de hora que se efectúa dos veces al año (tanto en marzo como en octubre) y ven en ello un trastorno para un gran número de ciudadanos, mayoritariamente personas de la tercera edad y los más pequeños de la casa, a quienes les afecta de un modo más directo. Con este cambio empieza el horario de verano, el cumplimiento de lo cual va regido por la Directiva Comunitaria 2000/84/CE. Se trata de una iniciativa que empezó a generalizarse en el año 1974, cuando algunos países decidieron avanzar sus relojes después de la primera crisis  del petróleo, para aprovechar la luz del sol. En España la directiva que regula el avanzamiento de la hora se incorporó a la ordenación jurídica nacional en el año 2002. Se comenta que fue una iniciativa de una idea Alemana. La aplicación en España, se debe, a que el gobierno de Franco decidió llevar a cabo dicho ajuste, por motivos de simpatías políticas. Se desprende  que desde la primera guerra mundial  el ajustamiento nacional empezó en Europa introduciendo el concepto de economizar la energía.  En Estados Unidos se introdujo en el año 1918 y desde entonces ha seguido una tradición anual que vienen compartiendo decenas de naciones. El gobierno de Xile decidió que ya no cambiaría más el concepto de la hora, interrumpiendo la práctica que han presidido durante 47 años, decidiendo que la hora continuaría siendo la misma durante todo el año (No sé si actualmente siguen así).

 Mi pregunta es la siguiente ¿El cambio de horario sirve para algo?. Esa es una de las preguntas que se hacen muchos españoles. Yo personalmente, sinceramente creo que no. Todos los años somos víctimas obligadas del patético ritual del cambio de hora. Supuestamente se hace por un “efecto beneficioso” asociado de una misteriosa forma al ahorro de la electricidad. Sin embargo, las personas siempre encienden y apagan la luz en función de la disponibilidad de luz solar, de manera completamente independiente de lo que diga el reloj. Mi pregunta es ¿Para qué entonces se nos obliga a cambiar la hora?.  Dicen que con más luz solar al final del día, se ahorra en el consumo de energía, pero cada vez son más las voces que ponen en duda esta teoría. Ecologistas en Acción señala que no necesariamente tiene  porqué ser así.  El cambio de hora se hace en toda Europa, pero no quedan muy claros los beneficios  para la salud de los receptores .

Como dijo el gran escritor francés Anatole France: “Todos los cambios en la vida de las personas, hasta el más anhelado, llevan consigo cierta melancolía”. En este caso, no les quepa la menor duda,  el cambio de horario también y terminaré diciendo que por “mucho madrugar no amanece más temprano”.

Pere Serret Besa.-

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