Muchas veces pensamos, que para poder llegar a disponer de una web profesional de gran calidad se requeriría invertir una increíble cantidad de dinero en ella. Aunque es cierto que cuanto más tiempo y esfuerzo se dedique, el resultado será más pulido.
Dependiendo donde vivamos, incluso podríamos contar con un equipo al alcance de la mano, que nos facilitase esas labores de desarrollo web Zaragoza que tanta falta podría llegar a hacernos.
Pero si no contamos con nadie cerca también podemos empezar a trabajar algunos aspectos básicos y conforme vaya cogiendo forma el proyecto, podemos plantearnos ir a mayores.
1. Versión Móvil siempre primero
Google lo ha dejado claro: Si no enfocamos nuestros esfuerzos en la versión de la página web móvil, nos va a penalizar severamente. Si nuestra web no se ve bien en formato móvil, tan solo con implementar un diseño adaptable, esto podría resolverse. Existen empresas cercanas, como diseño web Zaragoza, que nos pueden ofrecer una propuesta de diseño adaptada a móvil de manera inmediata, acoplándose a los requisitos de la mayor parte de nuestros usuarios.
2. Fácil navegación
A veces encontramos páginas con miles de menús, opciones y enlaces ubicados por toda la web. Esto provoca el efecto inverso del que generalmente se pretende conseguir con ello: Liamos a nuestros usuarios, los cuales, no son capaces de encontrar nada de lo que están buscando y acaban yéndose a páginas alternativas. Es mejor contar con 3 o 4 categorías bien diferenciadas y luego ir introduciendo al usuario dentro de las mismas, que tener miles de opciones donde sea difícil reconocer el objetivo final.
3. Menos es más
Salvo que hablemos de un negocio muy amplio, ¿Qué sentido tiene sobrecargar el aspecto visual inicial de la página? Entregar más información no implica que el usuario vaya a recibirla. A veces ocurre al contrario: El tiempo medio de los usuarios cuando entra en una página nueva es muy bajo, y si no somos capaces de captar su atención con una frase corta, clara y fácil de entender, se irá sin haber recibido el contenido que habremos querido transmitirle.
A veces, es mejor hacer un diseño muy simple con una sola frase en el centro, que una página sobrecargada de textos, menús y anuncios rodeando todo el espacio.