Indudablemente que sí, yo me pongo por ejemplo. La vida tiene buenos y malos momentos, pero a las personas nos cuesta aceptar que no siempre nos salgan las cosas bien, o sea como desearíamos; sin embargo las experiencias negativas y los fracasos, son sin duda algunas oportunidades para aprender y crecer como personas. Nadie consigue el éxito sin haberse caído alguna vez por el camino.
A veces cuando sentimos ganas de venganza, podemos cometer el error de perder los papeles. No aprender de los errores es totalmente negativo, para nuestro bienestar. También cabe y existe la posibilidad de aprender de los errores de los demás y ello, qué duda cabe nos evitaría no cometerlos. Tengamos en cuenta que cada fracaso enseña a las personas algo que necesitaba aprender. Pensar en no seguir tus sueños es el mayor error de tu vida. Uno de los mayores traspiés es tirar la toalla a mitad del camino. Pensemos que quererse más a uno mismo es la mejor virtud que puede poseer el ser humano. Aquellas personas que no cometen errores están haciendo el mayor de todos al no intentar nada nuevo. Si erramos la puesta a todos los deslices también la verdad se quedará fuera. Cuando nos caemos, es necesario levantarnos y seguir adelante.
Goethe (Gran dramaturgo alemán), puso de manifiesto: “El único hombre que no se equivoca, es el que nunca hace nada”.
Errar es de humanos. “Rectificar es de sabios”, dice el refrán. Pues bien, yo me atrevería a matizar, cuando comprobamos que nos hemos equivocado, es de prudente, de justos y no hacerlo es de idiotas. Como nos dice la experiencia, erramos por falta de información o porque nuestros datos no son correctos. Juzgamos mal porque los perjuicios y los estereotipos nos confunden. Tomamos a veces un camino equivocado porque de forma ingenua seguimos a unos porque otros nos manipulan. A veces los sentidos nos traicionan. Se dice que somos el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra; la verdad es que no damos de bruces una vez y otra y otra y además, en muchas ocasiones, nos cuesta reconocer el error; por falta de entendimiento o por orgullo. Por acción y por omisión, una y otra vez, nos equivocamos. Así de limitada es nuestra naturaleza.
Paulo Coelho (Una gran novelista dramaturgo brasileño), lanzó al aire esta bonita frase: “Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos”.
Pere Serret Besa